Una taberna
con historia
REFERENTE DE LAS TABERNAS CORDOBESAS
Memoria viva de sabores y saberes
«La taberna cordobesa es ágora, mentidero y hasta un poco de academia.»
JOSÉ COBOS
Corazón plural, 1963
Esta frase del erudito, escritor, diplomático, cronista e ilustre bodeguero montillano José Cobos ilustra a la perfección y sintetiza buena parte de la esencia que distingue a las tabernas tradicionales e históricas de Córdoba.
Más allá de ser establecimientos donde catar los vinos generosos de la tierra y degustar la cocina casera tradicional, las tabernas son, desde su origen, lugares de encuentro cívico, intelectual, comercial y cultural de cordobeses y viajeros.
Casa Pepe de la Judería es la taberna histórica cordobesa donde alcanza su máxima expresión esta comunión entre la cocina tradicional, la cultura del vino y esas otras manifestaciones y legado inmaterial que la definen.
Templo
Es un templo de la sabiduría popular, de la memoria colectiva y la tradición oral, donde se transmite de generación a generación la rica herencia milenaria de conocimientos, artes y costumbres cordobesas, con amenas conversaciones en torno a la barra, entre copas de vino y tapas. Un lugar mágico donde artistas, escritores o pensadores de gran prestigio podían conversar durante horas con cantaores, toreros, tratantes de ganado, políticos, artesanos, agricultores e incluso con el cura del barrio, sobre lo divino y lo terrenal, con el único condicionante del sabio arbitraje del tabernero, siempre respetado y dispuesto a participar en estas tertulias de incalculable valor histórico, social y cultural.
Museo
Casa Pepe de la Judería es un auténtico museo vivo dedicado a la ciudad de Córdoba, donde el tiempo se detiene para mostrar su historia, cultura y tradiciones. Un recorrido que comienza con su privilegiada ubicación –en el corazón de la Judería y a escasos metros de la Mezquita-Catedral– y la propia arquitectura del edificio histórico que ocupa, de las antigüedades y obras artísticas y gráficas que han ido decorando con el tiempo sus paredes y rincones, y de elementos significativos de la vida cotidiana como el patio andaluz, con macetas en flor y olor a azahar, o su legendaria piquera, joya de la arquitectura popular cordobesa y huella imborrable de usos y costumbres del pasado.
Hogar
En definitiva, nuestro restaurante es un espejo en el que se refleja el esplendor y la belleza de Córdoba, como testigo fiel del simbolismo cordobés, y de la grandeza y singularidad de la única ciudad del mundo reconocida con cuatro bienes Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Al igual que Córdoba ha sido lugar de encuentro entre pueblos y alianza entre culturas a lo largo de los siglos, Casa Pepe de la Judería y las tabernas cordobesas son sinónimo de amistad y tolerancia, ejemplo vivo del carácter hospitalario, amable y respetuoso de Córdoba y sus gentes. Nuestra taberna se abre a la ciudad y a quien la visita, acogiendo y dando lo mejor de sí tanto a parroquianos como a turistas.


















